Una futura etiqueta energética de la UE podría facilitar la comparación del consumo eléctrico con el trabajo que se espera que realice un dispositivo. La Comisión Europea publicó su estudio de evaluación el 4 de septiembre de 2026, pero el trabajo se refiere a una posible etiqueta, no a un lanzamiento confirmado.

El uso determinaría la comparación

La mayoría de las personas encuestadas prefirió que el rendimiento energético se mostrara según el tipo de uso. Esa preferencia vincula la comparación energética con la forma en que se utiliza un ordenador, en lugar de presentar el rendimiento sin contexto de uso. Una etiqueta basada en el uso ofrecería a los hogares un punto de partida más relevante que una única cifra separada del uso previsto.

Para los ordenadores de gama alta, el estudio recomienda una etiqueta de doble escala. Para los dispositivos destinados al uso cotidiano, recomienda una escala única. La distinción refleja un compromiso práctico entre explicar con claridad el uso habitual de un ordenador y representar el rango de rendimiento más amplio de los sistemas más potentes.

Wh por hora es la cifra energética preferida

Las personas encuestadas prefirieron claramente que el consumo energético se expresara por hora de uso, en Wh. Esa unidad podría ayudar a relacionar la etiqueta con el tiempo que se utiliza un ordenador y a comparar de forma más directa el consumo entre dispositivos. Aun así, tendría que leerse junto con la carga de trabajo y el rendimiento del ordenador, porque una cifra horaria más baja por sí sola no describe lo que la máquina puede hacer.

El estudio de la Comisión también recomienda incluir información sobre el rendimiento informático en la etiqueta, acompañada de explicaciones adicionales. La recomendación responde a una barrera identificada en la investigación: a las personas no especializadas generalmente les cuesta entender el consumo de energía, la eficiencia y la carga de trabajo. Una cifra sin contexto podría trasladar la confusión de la ficha del producto a la propia etiqueta.

Qué cambia para los hogares

La publicación de la Comisión presenta recomendaciones para una posible etiqueta; no establece una etiqueta definitiva para los consumidores. Su valor está en mostrar cómo un futuro sistema podría relacionar el consumo energético con la tarea que se está realizando. Para los hogares que comparan ordenadores por su consumo eléctrico, la dirección de la propuesta es clara: la cifra energética por hora debería interpretarse junto con el rendimiento y el uso previsto, no tratarse como una puntuación independiente.

El marco legal ya obliga a la Comisión a probar el diseño y el contenido de las etiquetas energéticas con muestras representativas de consumidores de la UE para cada nuevo grupo de productos. El estudio sobre ordenadores forma parte de ese proceso de recopilación de pruebas. Acota la forma probable de una etiqueta útil, pero deja el diseño final y cualquier futura aplicación para las siguientes etapas de la toma de decisiones de la UE.

Una etiqueta para ordenadores basada en Wh por hora, el tipo de uso y una información comprensible sobre el rendimiento podría hacer más prácticas las comparaciones energéticas en casa. El reto pendiente consiste en mantener la explicación lo bastante sencilla para las personas no especializadas sin ocultar las diferencias entre las máquinas de uso cotidiano y las de gama alta.

Fuente: Estudio preparatorio de la Comisión Europea sobre una posible etiqueta energética para ordenadores.

Fuentes oficiales